En nuestra práctica diaria, observamos que los pies son una de las partes del cuerpo que más sufren debido al peso y la presión constante que soportan. A menudo, los pacientes acuden a consulta cuando ya experimentan molestias o problemas visibles. Aquí es donde la quiropodia se convierte en un tratamiento esencial.
Este procedimiento especializado no solo mantiene la salud de los pies, sino que también previene y trata diversas afecciones que pueden afectar la movilidad y el bienestar general.
La quiropodia no debe ser vista como un lujo estético, sino como una intervención médica que puede mejorar significativamente la calidad de vida, especialmente para personas con condiciones específicas como la diabetes o en la tercera edad.
En qué consiste una sesión de quiropodia
Durante una sesión de quiropodia, que realizamos en un entorno seguro y profesional, nos enfocamos en el cuidado integral de los pies. Examinamos minuciosamente la piel, las uñas y la estructura del pie para identificar cualquier problema o área que requiera atención. En consulta, vemos con frecuencia que muchos pacientes subestiman la importancia de un examen exhaustivo hasta que se presentan complicaciones.

El tratamiento incluye la limpieza profunda, la eliminación de piel muerta y la evaluación de posibles lesiones o deformidades. Utilizamos técnicas específicas para tratar callos, durezas y otros trastornos comunes, siempre con herramientas esterilizadas y métodos que garantizan la seguridad y el confort del paciente. La duración de la sesión varía según las necesidades individuales, pero generalmente oscila entre 30 y 60 minutos.
Es crucial destacar que la quiropodia no solo se centra en la estética de los pies. Por ejemplo, en consulta, muchos pacientes con diabetes requieren atención especial debido a su susceptibilidad a infecciones. Un quiropodista capacitado puede detectar signos tempranos de problemas que podrían llevar a situaciones más graves, lo que resalta la importancia de realizar sesiones regulares.
El ambiente de la sesión es fundamental para el bienestar del paciente. Generalmente, se lleva a cabo en un entorno relajante, donde buscamos que el paciente se sienta cómodo y seguro. Este enfoque holístico no solo se centra en el tratamiento físico, sino también en el bienestar emocional del paciente, lo que puede contribuir a una mejor salud general.
Eliminación de callosidades
Las callosidades son acumulaciones de piel endurecida que se forman por la presión o fricción constante en ciertas zonas del pie. Aunque pueden parecer un problema menor, si no se tratan adecuadamente pueden provocar dolor intenso y dificultar la marcha.
En consulta, observamos que muchos pacientes acuden pensando que pueden manejar estas condiciones por sí mismos, pero en realidad, un tratamiento profesional es esencial para evitar complicaciones.

La quiropodia incluye técnicas específicas para eliminar estas zonas endurecidas sin dañar la piel sana circundante. Utilizamos limas, bisturís y otros instrumentos para suavizar y retirar las capas gruesas de piel. Este proceso no solo alivia el dolor, sino que también previene la formación de grietas o infecciones. Es importante que este procedimiento sea realizado por un profesional, ya que un mal manejo puede causar heridas o empeorar la condición.
Tratamiento de helomas (callos)
Los helomas, comúnmente conocidos como callos, son áreas de piel endurecida que se desarrollan sobre prominencias óseas debido a la presión continua. A diferencia de las durezas, los helomas suelen tener un núcleo más profundo que puede generar un dolor punzante al caminar.
El tratamiento de los helomas en quiropodia es delicado y requiere precisión. Realizamos una descompresión cuidadosa para eliminar la presión sobre el núcleo del callo, aliviando así el dolor y evitando complicaciones. En algunos casos, se aplican apósitos protectores o se recomienda la modificación del calzado para reducir la fricción. La atención temprana es clave para evitar que los helomas se vuelvan crónicos o requieran intervenciones más invasivas.
Cuidado profesional de las uñas
Las uñas de los pies también requieren atención especializada, ya que problemas como las uñas encarnadas, engrosadas o infectadas pueden causar dolor y complicaciones serias. La quiropodia incluye el cuidado profesional de las uñas para mantenerlas en buen estado y prevenir estas afecciones.
Durante la sesión, realizamos el corte correcto de las uñas, evitando bordes irregulares que puedan clavarse en la piel. En casos de uñas encarnadas, aplicamos técnicas específicas para aliviar la presión y favorecer la correcta regeneración del tejido.
Además, tratamos infecciones micóticas o inflamaciones, recomendando productos adecuados para su control. El cuidado profesional de las uñas es fundamental para evitar molestias y mantener la higiene, especialmente en personas con riesgo elevado de complicaciones.

Beneficios para personas mayores y diabéticos
La quiropodia es especialmente beneficiosa para personas mayores y pacientes diabéticos, grupos que suelen presentar mayor vulnerabilidad en el cuidado de sus pies. En la tercera edad, la piel se vuelve más frágil y la circulación puede estar comprometida, aumentando el riesgo de lesiones y heridas.
Para los diabéticos, el cuidado podológico es crucial debido a la posibilidad de neuropatía y mala circulación, que pueden derivar en úlceras o infecciones graves. La quiropodia ayuda a detectar tempranamente cualquier anomalía, realizando tratamientos que evitan complicaciones mayores. Este tratamiento promueve la movilidad y el confort, aspectos fundamentales para mantener la independencia y calidad de vida en estos grupos.
Frecuencia recomendada de tratamiento en IVASD
En IVASD adaptamos la frecuencia del tratamiento de quiropodia a las necesidades individuales de cada paciente. Para personas sin problemas específicos, recomendamos una sesión cada 3 a 6 meses para mantener la salud podal.
En cambio, para pacientes con afecciones crónicas como diabetes o problemas circulatorios, la frecuencia puede aumentar a una sesión mensual o bimensual. Esto permite un seguimiento constante y una intervención oportuna ante cualquier cambio en la condición del pie.
El equipo de IVASD enfatiza la importancia de la prevención y el cuidado regular, ya que un tratamiento adecuado y constante puede evitar complicaciones graves y mejorar la calidad de vida de sus pacientes.
Recomendamos acudir al podólogo en Valencia ante cualquier señal de alarma, como dolor persistente, cambios en la coloración de la piel o heridas que no cicatrizan, y derivamos a otros especialistas cuando es necesario para garantizar un enfoque integral y seguro.
Fisioterapeuta colegiado nº 8843
• Fisioterapeuta especializado en fisioterapia invasiva y ecografía.
• Entrenamiento de fuerza.
• Máster en Terapia Manual y Fisioterapia invasiva.


